Becerradas de Algemesí (Valencia, España)

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Algemesí (Valencia)

En apenas 4 años las becerradas de Algemesí, también conocidas como Becerradas Cadafaleras, pasaron de ser prácticamente desconocidas a ser portada de los principales medios nacionales. Las protestas del año 2014 han sorprendido a todos. Peleas, detenciones y heridos se han prolongado durante cuatro días.

Cómo siempre el argumento que se utiliza para justificar esta tortura es que se trata de una tradición centenaria. De hecho el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Serafín Castellano, salió en defensa de esta “fiesta” haciendo de la tradición su principal (y único) argumento: “Es un festejo muy importante de hace mucho tiempo”, sostuvo.

A pesar de la oposición de una parte importante de los ciudadanos el Alcalde sigue siendo partidario de su celebración, convirtiéndose, de hecho, en su principal valedor. En 2014 de las 27 peñas taurinas que hay en Algemesí , tan sólo participaron 6.

Las “Becerradas de Algemesí” se celebran en esta localidad de la provincia de Valencia generalmente a finales de septiembre, durante las fiestas patronales, y se prolongan durante una semana. Consisten en soltar pequeños becerros, de entre 1 y 2 años, en la plaza del pueblo. Esta plaza es de sección cuadrada y se divide en una serie de cubículos, llamados “cadafales”, de ahí el nombre de “Becerradas Cadafaleras”. Los actos tienen lugar durante la noche entre risas y bromas. Muchos llegan disfrazados y en distinto grado de embriaguez. Cualquier aficionado puede clavarles banderillas o hundirle la espada en cualquier parte de su cuerpo. El único requisito es pertenecer a una de las Peñas participantes, que previamente habrán participado en una subasta en la que han comprado el derecho a matar a un número determinado de becerros. De esta forma el estoque puede acabar en la barriga, la pata o el cuello y muchas veces los traspasa de lado a lado. Estos animales están totalmente indefensos ya que apenas han desarrollado sus cuernos, por lo que resultan inofensivos. Son cachorros que entran en la plaza la mayoría de las veces con intención de jugar y se ven inmersos en uno de los peores actos de tortura, en el que ellos son las víctimas y principales protagonistas. Intentan huir, hasta que se dan cuenta que es inútil y mueren tras una larga agonía en la que no dejan de gemir y berrear mientras sus pequeños cuerpos son traspasados por banderillas, estoques y puyas. Sus vidas no valen nada: “Las reses que se lidien en estas novilladas serán desechos de tienta y defectuosas”, reza el programa.

Todo esto es presenciado por niños sin ningún tipo de control.

El hecho de que algunas imágenes grabadas en años anteriores llegasen a difundirse en las televisiones poniendo en evidencia la crueldad de este festejo, ha hecho que se tomasen medidas para que los medios de comunicación no pudiesen entrar en la plaza con el fin de evitar que se graben imágenes.

Desgraciadamente no es Algemesí el único lugar donde se celebran becerradas también son populares en lugares como El Escorial (Madrid) u Orozko (Bizkaia) entre otros.